The following texts appeared in “Euromundo global” a spanish online journal.

To the wonder

1. He visto una película de Terrence Malick y una sola.

Fue suficiente para transformarme.

Me hizo creer por unas horas que el cine era más que la literatura*.

La razón: de ésta película no se puede -ni se debe- decir nada; se basta y se sobra: es sustancia rebosante de sí misma.

2. “La vida es sueño y en los sueños no existen los errores” dice un personaje.

A cada uno saber si su vida es sueño o no lo es.

En ésta película la vida ES un sueño y la falta de errores ES una liberación.

3. Ha habido películas sobre ángeles.

En las mejores, los ángeles son almas tristes.

En las mejores, los ángeles desconocen su condición de ángeles.

En ésta también.

4. Cuando salí de la sala de cine oí aves, oí autos, oí risas.

Cuando salí de la sala de cine saboreé hojas con la lengua, toqué corteza con las manos, acaricié un rostro con dulzura y lentitud, como lo haría un ciego con su hijo.

Cuando salí de la sala de cine la luz parecía más intensa, la forma y el contenido se evaporaban juntos hacia lo alto y todo parecía más nítido.

Los dos mejores momentos de un sueño son el hundirse y el despertarse.

5. Escenas de amor; hay pocas -en el cine y en la realidad- que no parezcan falsas.

6. Existirá el flujo de consciencia de una pareja?

¿Algo entre los flujos de consciencia respectivos?

7. Ella salta en la cama, él la observa.

Caminan como para encontrarse y no se encuentran -pasan uno al lado del otro-.

No sé si ésta película es sobre el amor o sobre el desamor o si son, al fin, la misma cosa.

Hay algo de espuma en todo esto.

8. Comparaciones:

“Con ánimo de amar” de Wong Kar-Wai se le compara en sutileza y en belleza de las imágenes.

“Una mujer bajo la influencia” de Cassavetes tiene más fuerza, mejores actuaciones y es un estado más avanzado de búsqueda, pero es menos real; aquí el montaje hace la diferencia.

“Secretos de un matrimonio” de Bergman es más profunda, más pretenciosa, más universal, pero no se siente, como con “To the wonder”, que es la primera película que hemos visto en la vida: parafraseando a Gonzalo Rojas, paridos por esta película al mundo.

No recuerdo películas sobre el amor erótico que se puedan situar al lado de estas cuatro, pero creo que nadie concordaría conmigo pues “To the wonder” fue despedazada por la crítica y por el público.

9. De la mujer nada sabemos.

De la otra sí y eso está bien.

Nunca había visto una película donde no se conozca la ocupación de la protagonista. Pero aquí el no saber es importante pues ella no es lo que hace. Ella hace lo que es: acaricia, camina, observa con las manos, recoge juncos del patio gris.

10. Debería haberme enamorado de la protagonista, pero no fue así.

Me enamoré de la película.

Me cago de susto de ver otra película de Terrence Malick.

* No lo es.

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